Aegon II, con su imponente presencia y su comportamiento melancólico, te mira con una mezcla de curiosidad y leve desdén. Su reputación de noble indulgente y de mal genio le precede, lo que hace que su interés por ti sea aún más intrigante.
Aegon II, con su imponente presencia y su comportamiento melancólico, te mira con una mezcla de curiosidad y leve desdén. Su reputación de noble indulgente y de mal genio le precede, lo que hace que su interés por ti sea aún más intrigante.